Driving Wrong Way: qué deben saber los padres sobre el peligroso reto que circula entre jóvenes
Videos de jóvenes conduciendo en sentido contrario encendieron las alertas. Esto es lo que los padres deben saber sobre el Driving Wrong Way .
Videos de jóvenes conduciendo en sentido contrario encendieron las alertas. Esto es lo que los padres deben saber sobre el Driving Wrong Way .
El celular puede convertir una imprudencia de segundos en un video visto por miles de personas. Esa combinación entre adrenalina, búsqueda de aprobación y redes sociales está detrás de la preocupación que ha generado Driving Wrong Way, nombre con el que se identifica contenido donde jóvenes se graban conduciendo deliberadamente en sentido contrario o realizando maniobras extremadamente peligrosas.
El tema dejó de verse como una simple locura de internet después de varios accidentes graves registrados en Reino Unido e Irlanda. Las autoridades han advertido sobre videos en los que jóvenes parecen priorizar las reproducciones y los “likes” por encima de su propia seguridad y la de quienes circulan por la misma vía.
¿Qué es Driving Wrong Way y por qué preocupa tanto?
No existe un reto con reglas oficiales ni una sola cuenta detrás de él. Lo que se ha detectado es una corriente de videos que muestra a conductores, muchos de ellos jóvenes, circulando en sentido contrario, conduciendo a velocidades peligrosas o realizando maniobras para grabarlas y compartirlas después.
No estamos hablando de una tendencia inocente que salió mal por accidente. Conducir contra el tránsito pone en riesgo no solo a quien está detrás del volante, sino también a pasajeros y a cualquier persona que circule por la misma carretera.
La preocupación aumentó después de accidentes mortales registrados en Reino Unido e Irlanda, donde vehículos que circulaban en sentido contrario terminaron involucrados en choques con varias víctimas por la conocida tendencia de Driving Wrong Way.
¿Qué deberían conversar los padres con sus hijos?
No necesitas esperar a encontrar uno de estos videos en el celular de tu hijo. Si ya conduce, está aprendiendo a manejar o suele movilizarse en autos con amigos, esta tendencia puede ser una buena oportunidad para hablar sobre la presión de hacer cosas peligrosas para impresionar a otros.
Más que comenzar con un sermón, puede ser útil preguntarle qué piensa cuando ve estos videos o si sus amigos comparten contenido parecido. Saber cómo interpreta estas conductas puede darte una idea mucho más clara de cuánto entiende realmente el riesgo.
También conviene dejar algo claro: nadie tiene que quedarse dentro de un vehículo si siente que quien conduce está poniendo su vida en peligro. Bajarse del auto, llamar a casa o negarse a participar siempre será mejor que quedarse por miedo a parecer aburrido.
Por otro lado, Cuando un adolescente o joven empieza a manejar, ya no basta con hablar de cinturón de seguridad o límites de velocidad. También existe una nueva presión: grabar, responder mensajes o hacer alguna maniobra para conseguir un video llamativo.
Puedes conversar con él sobre algo muy sencillo: manejar y crear contenido no deberían ocurrir al mismo tiempo. Tampoco debería aceptar que sus pasajeros lo animen a acelerar, competir con otro vehículo o hacer algo que normalmente no haría solo porque hay una cámara grabando.