Tu hija quiere jugar fútbol? Cómo acompañarla cuando descubre una pasión por este deporte
Si tu hija quiere empezar a jugar fútbol, conoce cómo elegir un equipo, acompañarla en sus entrenamientos y ayudarla a disfrutar del deporte.
Si tu hija quiere empezar a jugar fútbol, conoce cómo elegir un equipo, acompañarla en sus entrenamientos y ayudarla a disfrutar del deporte.
Tu hija llega a casa y te cuenta que quiere jugar fútbol. Quizá descubrió que le encanta durante un partido con sus amigas, empezó a seguir a alguna futbolista o simplemente quiere probar algo diferente. Tú quieres apoyarla, pero enseguida aparecen las preguntas: ¿dónde puede entrenar?, ¿necesita haber jugado antes?, ¿qué pasa si quiere entrar a un equipo?
El fútbol femenino también puede convertirse en una oportunidad para compartir algo nuevo con tu hija. No necesitas conocer todas las reglas ni entender de campeonatos para acompañarla. Lo importante es que encuentre un espacio donde pueda aprender, disfrutar y descubrir si realmente quiere seguir practicándolo.
¿A qué edad puede empezar tu hija a jugar fútbol?
No es necesario que haya entrenado desde pequeña. Durante la adolescencia también puede iniciarse en el fútbol, aprender sus fundamentos y desarrollar habilidades con la orientación adecuada.
Si nunca ha jugado, lo conveniente es buscar una escuela o grupo que reciba principiantes. Empezar directamente en un equipo con mucha exigencia competitiva podría hacer que se sienta frustrada antes de descubrir si le gusta el deporte.
Tampoco necesita decidir desde el primer día si quiere convertirse en futbolista profesional. Puede comenzar por diversión y, con el tiempo, descubrir si le interesa competir.
¿Cómo elegir una escuela de fútbol para tu hija?
Antes de inscribirla, vale la pena conocer el lugar, conversar con los entrenadores y preguntar cómo organizan las prácticas. No todas las escuelas tienen el mismo enfoque: algunas priorizan la formación deportiva y otras preparan a sus jugadoras para participar en campeonatos.
Observa también el ambiente. Tu hija debería sentirse cómoda haciendo preguntas, equivocándose y aprendiendo sin recibir burlas o comentarios que la hagan sentir menos capaz.
Los horarios, la distancia y la seguridad de las instalaciones también importan. Una buena opción deportiva debe poder convivir con sus estudios, descanso y otras actividades.
¿Qué necesita para sus primeros entrenamientos?
No hace falta comprarle todo el equipamiento de inmediato. Para comenzar, necesitará ropa deportiva cómoda, agua y un calzado adecuado para la superficie donde entrenará. La escuela podrá orientarte sobre las canilleras y otros implementos necesarios.
Si tu hija quiere jugar fútbol, también conviene que tenga tiempo para adaptarse al esfuerzo físico. Los entrenamientos deben estar acordes con su edad, experiencia y condición física, sin exigirle rendir como alguien que lleva años practicando.
¿Y si quiere jugar en un equipo o participar en campeonatos?
Puede que después de algunas semanas empiece a tomárselo más en serio. Quiera entrenar más días, participar en partidos o probarse en un equipo. Ahí tu acompañamiento también puede cambiar: habrá horarios que organizar, traslados y probablemente alguna derrota difícil de aceptar.
Evita que cada partido se convierta en un examen. Preguntarle cómo se sintió, qué aprendió o qué fue lo que más disfrutó puede abrir una conversación mucho más bonita que concentrarse únicamente en si ganó o marcó un gol.
Puede que tu hija llegue a competir en un campeonato o que simplemente encuentre en el fútbol una actividad que la haga feliz. Lo que sí puede llevarse de esta etapa es el recuerdo de una mamá que la escuchó cuando dijo que quería intentarlo y estuvo allí para verla dar sus primeros pasos en la cancha.