Ninguna persona sobre la tierra es perfecta. Todos cometemos errores cada día y estamos para aprender de cada uno de ellos. Alguna de nosotras tenemos a alguien entre ceja y ceja, que nos hizo sentir mal en algún momento y despertó nuestra sed de venganza.

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Aunque muchas veces hemos tratado de aplacar ese sentimiento de venganza, es muy difícil si nos lastimó mucho. Algunos expertos en psicología refieren que imaginar la tortura de la personas que nos hizo sentir mal puede cambiar nuestro estado de ánimo.

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La venganza no solo puede cambiar nuestro humor, sino que también nos puede hacer feliz y dibujar una sonrisa en nuestro rostro, según indica The Journal of Personality and Social Psychology. Para comprobarlo, investigadores realizaron dos estudios más.

En una de las pruebas se les pidió a los participantes escribir un ensayo. Luego, recibieron duros comentarios y críticas sobre su redacción.

Se buscaba herirlos con esos comentarios y críticas. Después de esto, los participantes recibieron un muñeco vudú al que podían pinchar para sacar su enojo tras recibir los duros puntos de vista sobre su ensayo.

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Sorprendentemente, eso hizo que cambiara positivamente el humor de los participantes. Así que decidieron hacer otro estudio con una venganza directa a una persona en específico.

vengarte

Aunque se dice que la venganza no es buena, hace que el cerebro genere serotonina, y eventualmente traer de vuelta la felicidad y alegría a ese corazón antes roto.

En el segundo estudio se entregó a los participantes una píldora que supuestamente mejoraba las funciones cerebrales y mantendría el humor que tenían en el momento en que ingerían la pastilla.

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Luego, se les permitió vengarse de sus compañeros. Entraron a una sala de juegos donde tenían permiso de reproducir ruidos desesperantes y de alto volumen en los audífonos de sus “enemigos”. Sin dudarlo, hicieron de todo para mortificarlos y en más de una ocasión.

A veces la inteligencia emocional nos juega una mala pasada y creemos que la venganza es uno de los mayores placeres, pero en el fondo no es así. Aunque en el momento mejore nuestro humor, ¿no es mejor esperar que el karma ponga cada cosa en su lugar? Recuerda esto:  “para qué vengarme de ti, si el karma es feroz y lo hará por mi”.