Whatthegirl.com Lima Jueves, 12 / Dic / 2019

¿Cómo curarte de una relación tóxica con tu madre?

Desde pequeñas nos han enseñado que el vínculo con nuestra madre supone una relación más allá del sentimentalismo, a comparación claro, de otra persona en nuestras vidas.

¿Tienes una relación tóxica con mamá?
¿Tienes una relación tóxica con mamá?

Y es que la conexión no solo construye a futuro nuestra personalidad, sino que pensando en la misma faceta intentaremos plasmar el mismo modelo y por qué no, establecerlo como parte de un legado.

Sin embargo, existen también de esas relaciones que aparentemente son tóxicas, ¿a base de qué? Pues de abandono emocional, malos tratos, regaños, hipercontrol, etc. Pese a ello, es un tema que podemos trabajar y hacer un cambio en nuestras vidas.

Por eso, te daremos 6 pasos que a priori te ayudarán a recuperar esa calma que tanto necesitas, si en tu caso padeciste de carencias en la relación madre-hija.

Ya eres una adulta: A pesar del tiempo que ha pasado, tu madre sigue viendo en ti a aquella pequeña que engría, pero que ahora ha crecido. Por lo mismo ya es momento de que tomes tus propias decisiones, así no logren pensar igual, tienes todo el derecho de hacer tu vida cómo quieras. Ya sabes, la libertad es clave para cualquier tipo de relaciones.

Marcar límites: Bien sabemos que dentro de la formación de pequeñas, la madre trataba de establecer ciertos conceptos al momento de actuar. Un punto que a largo plazo puede seguir considerando. No obstante, los tiempos cambiaron y ya siendo una adulta puedes tomar un límite para que se mantenga el respeto en la relación, haciéndole saber hasta dónde puede llegar.

Comprender no es lo mismo que permitir: Es probable que llegues al punto de comprender las actitudes de tu madre, en el pasado. Sin embargo, esto no es excusa para que siga actuando igual. Indudablemente que esto le resta a lo saludable y será imposible ocultar el daño que recibiste.

Si ya eres madre: Si ya eres madre, queda claro es una oportunidad precisa para que puedas cambiar, en lo personal el pasado vivido, y equilibrar las emociones. En ese aspecto, intentarás siendo diferente, solventar esa carga evitando por supuesto que tus hijos la padezcan.

Piensa en ti: Ha pasado que muchas veces vivimos pendientes de lo que puedan pensar los demás o las expectativas que aguardan sobre nosotras. Pues, eso acabó. Ahora ese momento de pensar en ti misma, sin síntomas de egoísmo, sino en cambio pensado en tu salud emocional ya que si tú misma no te encuentras bien, no podrás tampoco serlo con los que más quieres.

Realiza cosas que más te apetezcan: 

Este último punto explica a saber escuchar lo que el cuerpo te pide, es decir, si sencillamente te pide un paseo por la playa, o escuchar un playlist de tu música favorita, tan solo cúmplelo. Esto generará que una voz interior te diga lo bueno que es este tipo de actividades para ti.