Por: Manuel Chamolí • Whatthegirl.com

Dueños de perros tendrían hasta 40% menos riesgo de demencia, según estudio

Estudios recientes sugieren que los dueños de perros podrían tener menor riesgo de demencia. Especialistas explican qué hay detrás de esta relación.

Actualización
Dueños de perros tendrían hasta 40% menos riesgo de demencia, según estudio. Foto: Unsplash
Dueños de perros tendrían hasta 40% menos riesgo de demencia, según estudio. Foto: Unsplash

Estudios recientes sugieren que los dueños de perros podrían tener menor riesgo de demencia. Especialistas explican qué hay detrás de esta relación.

La relación entre los seres humanos y los perros va mucho más allá de la compañía. En los últimos años, diversos estudios han explorado si convivir con un perro podría tener efectos positivos en la salud cognitiva, especialmente en adultos mayores de 40 años.

Algunas investigaciones han sugerido que los dueños de perros podrían presentar hasta un 40% menos riesgo de desarrollar demencia en comparación con personas que no tienen mascotas. Sin embargo, el dato necesita contexto.

Un estudio observacional realizado en Japón y publicado en 2023 analizó la relación entre tenencia de mascotas y deterioro cognitivo en adultos mayores. Los resultados indicaron que las personas que tenían perros mostraban menor incidencia de demencia en comparación con quienes no tenían mascotas.

Los investigadores señalaron que esta asociación podría estar relacionada con los hábitos que implica tener un perro, más que con el animal en sí. Es importante subrayar que se trata de una relación estadística, no de una causa directa.

¿Por qué tener perro podría influir en la salud cerebral?

Especialistas en neurología y envejecimiento coinciden en que la salud cognitiva está estrechamente ligada a factores como la actividad física, la estimulación mental y la interacción social.

El neurólogo clínico y divulgador en salud cerebral, Dr. Richard Isaacson, ha explicado en diferentes foros científicos que “mantener rutinas activas, moverse diariamente y reducir el aislamiento social son pilares fundamentales en la prevención del deterioro cognitivo”.

Tener un perro suele implicar:

  • Caminatas diarias
  • Rutinas estructuradas
  • Interacción con otras personas
  • Reducción del estrés
  • Sentido de propósito

La pregunta clave es si el beneficio proviene directamente del animal o del estilo de vida que genera su cuidado.

Los investigadores señalan que el impacto positivo parece estar más relacionado con el aumento de actividad física y socialización que con la mascota como tal. De hecho, no todos los estudios encontraron el mismo efecto en personas que tenían gatos.

Esto refuerza la idea de que el movimiento diario y la conexión emocional pueden ser factores protectores del cerebro.

Después de los 40: el rol del propósito y la rutina

A partir de los 40 años, mantener el cerebro activo se vuelve especialmente importante. Actividad física, alimentación equilibrada, sueño adecuado y estimulación cognitiva son recomendaciones ampliamente respaldadas por la evidencia científica.

Tener un perro puede contribuir indirectamente a estos hábitos, pero no sustituye otras medidas preventivas.

¿Deberías adoptar un perro para prevenir la demencia?

Los especialistas advierten que no se debe adoptar una mascota únicamente como estrategia médica preventiva. La convivencia con un perro implica compromiso, tiempo y responsabilidad.

Sin embargo, para quienes ya tienen uno, la noticia puede resultar alentadora: esa compañía diaria podría estar aportando beneficios más allá de lo emocional.

Más que una fórmula mágica, se trata de comprender que el bienestar mental está profundamente ligado a cómo vivimos cada día. Y para muchas mujeres después de los 40, ese compañero de cuatro patas podría estar ayudando más de lo que imaginan.