Por: Manuel Chamolí • Whatthegirl.com

La segunda adolescencia en la mujer: Señales de que estás atravesando una crisis silenciosa

Cambios de estilo, ganas de salir más y decisiones impulsivas. Cada vez más mujeres atraviesan una etapa de revisión que llaman “segunda adolescencia”.

Actualización
La segunda adolescencia en la mujer: Señales de que estás atravesando una crisis silenciosa. Foto: Unsplash
La segunda adolescencia en la mujer: Señales de que estás atravesando una crisis silenciosa. Foto: Unsplash

Cambios de estilo, ganas de salir más y decisiones impulsivas. Cada vez más mujeres atraviesan una etapa de revisión que llaman “segunda adolescencia”.

Hay momentos en la vida en los que algo se mueve por dentro sin que exista una razón concreta. No es tristeza, pero tampoco es euforia. Es una sensación de inquietud, de revisión, de ganas de cambiar cosas que parecían definitivas. Muchas mujeres describen esa etapa como una segunda adolescencia, un periodo en el que vuelven a cuestionarlo todo: su relación, su trabajo, su estilo de vida e incluso su propia identidad.

Aunque el término puede sonar exagerado, el fenómeno es real. Psicólogos y especialistas coinciden en que existe una etapa de reajuste emocional que suele aparecer cuando ya no se está construyendo el futuro, sino evaluando el camino recorrido.

¿Qué es realmente la segunda adolescencia?

No se trata de querer vestirse como a los 20 ni de salir cada fin de semana por rebeldía. La llamada segunda adolescencia es más profunda: es un momento de balance. Es cuando muchas mujeres se preguntan si las decisiones que tomaron años atrás todavía las representan.

Ese cuestionamiento puede manifestarse de distintas formas. Algunas personas deciden retomar estudios, cambiar de carrera, terminar relaciones que ya no las llenan o modificar radicalmente su estilo de vida. Otras simplemente sienten una necesidad intensa de experimentar, de recuperar espacios personales o de buscar nuevas emociones.

Señales que podrías estar atravesando esta etapa

La segunda adolescencia no llega con aviso. Sin embargo, hay patrones que se repiten con frecuencia:
Sensación de urgencia por “recuperar el tiempo perdido”.

  • Deseo de hacer cambios importantes en poco tiempo.
  • Inquietud constante, incluso cuando todo parece estable.
  • Búsqueda de nuevas experiencias que antes no eran prioridad.
  • Mayor necesidad de independencia emocional.

Estas señales no necesariamente indican un problema. En muchos casos, son reflejo de crecimiento personal. El conflicto aparece cuando las decisiones se toman desde la impulsividad y no desde la reflexión.

El impacto en las relaciones

Uno de los ámbitos donde más se siente esta etapa es en la pareja. Cuando una mujer cambia internamente, la dinámica relacional también se transforma. Puede surgir la necesidad de mayor libertad, nuevas experiencias compartidas o incluso distancia.

El conflicto aparece cuando la otra parte no comprende el proceso. Por eso, la comunicación se vuelve esencial. Hablar abiertamente sobre lo que se siente evita decisiones abruptas que luego generan arrepentimiento.

Llamarla crisis”puede ser injusto. Para muchas mujeres, esta etapa representa el primer momento en el que realmente se escuchan a sí mismas sin filtros externos. Es el permiso de priorizar deseos personales después de años de cumplir roles.

Lo importante no es evitarla, sino atravesar con conciencia. Porque no se trata de volver a los 20, sino de integrar lo aprendido y elegir cómo quieres vivir lo que sigue.