Whatthegirl.com Lima Jueves, 16 / Ene / 2020

Por qué no debemos educar a las niñas como princesas

Dejemos atrás los estereotipos de princesas y empoderemos más a nuestras niñas.

Las niñas deben ser educadas para vivir en un mundo real.
Las niñas deben ser educadas para vivir en un mundo real.

Las chicas de los noventas hemos crecido viendo a las princesas como referentes de cómo debe ser una mujer. Las princesas de los cuentos de hadas son, en términos generales, mujeres que intentan ser diferentes pero que no olvidan que deben ser obedientes, cantar bonito y sonreír, sobre todo, que siempre necesitarán de un hombre para poder ser felices.

Vale reconocer que las princesas han estado presentes en nuestras vidas desde siempre pues la industria se ha encargado de bombardearnos de publicidad y productos referentes a esta millonaria franquicia de las princesas Disney. En el mercado podemos encontrar alrededor de 25 mil productos relacionados a Ariel, Rapunzel, Cenicienta y demás. El problema aquí, es que muchas veces los padres no son conscientes de lo que es ser una ‘niña princesa’ y dejan sin supervisión a sus pequeñas.

Para la psicóloga Mieria Trias Floch, el prohibirles a nuestras niñas que jueguen a ser princesa no es una opción viable. "Cuando las niñas juegan a princesas, inventa una especie de cuento, hablan de ella, de sus deseos y temores, el cual podría ayudarte a conocer mejor a tu hija".

Por otro lado, la antropóloga Apen Ruiz, acota que "restringir el juego haría que tu hija crea que no quieres que ella sea una princesa y que le estás cortando las alas". Lo podría interpretar como un rechazo a su papel como niña.

A pesar de ello, las princesas nos han recordado a todas que, para ser bonita, una debe tener la cara tersa como de muñeca y con facciones extremadamente delicadas. Según un estudio desarrollado por Women’s Media Center y con la colaboración de BBC América, esto no es lo que las niñas de hoy necesitan. Las niñas lo que necesitan son modelos que las empoderen, algo así como superheroínas del siglo XXI.

Todavía se está trabajando en la importancia de que las niñas tengan además de las princesas otros buenos modelos a seguir en la industria del cine y la televisión. Si los únicos referentes que ellas tengan son las princesas, ellas creerán que los estereotipos marcados por estas son los correctos. Sin embargo, si les mostramos a las niñas que pueden ser valientes, luchadoras y seguras de sí mismas, tendremos mujeres empoderadas en el futuro.

Es importante saber que cuando son niñas, más influenciables son y absorben toda información como una esponja. Demostremos a nuestras niñas que ellas pueden hacer lo que quieran pues tienen la capacidad de hacerlo. Enseñémosle que no necesitan un príncipe azul para ser felices y lograr sus metas. La educación que las niñas reciban ahora marcará su futuro.