Whatthegirl.com Lima Jueves, 16 / May / 2019

¿Qué es la rinoplastía ultrasónica?

La cirugía de nariz es una de las más populares, bien sea por motivos de salud o simple estética. Hoy en día, gracias a los avances tecnológicos, existe un método revolucionario con grandes beneficios con respecto a la rinoplastia tradicional: la técnica ultrasónica.

Rinoplastía ultrasónica: todo lo que debes saber sobre este novedoso método
¿Qué es la rinoplastía ultrasónica?

La rinoplastia consiste en un procedimiento quirúrgico con el que se pueden modificar los distintos tejidos de la nariz: hueso, cartílago y piel. Tiene como objetivo cambiar la forma de la nariz, ya sea por fines de estética o funcionales para corregir posibles deformaciones de nacimiento o generadas tras lesiones que ocasionen problemas en la respiración.

El procedimiento común se realiza mediante la ruptura del hueso con herramientas como el escoplo, el martillo y la lima, con los que se ven afectados los tejidos blandos adyacentes.

Afortunadamente, desde hace una década aproximadamente, se ha venido implementando una técnica con la que se busca igualmente arreglar la estructura nasal, pero sin causar daños en los tejidos: rinoplastia ultrasónica. El proceso traumático es mucho menor, ya que los efectos del ultrasonido se limitan al tejido óseo, favoreciendo una recuperación mucho más veloz. Esta ventaja ha hecho que sea uno de los procedimientos quirúrgicos más demandados en la actualidad.

Dicha intervención se lleva a cabo con la implementación de equipos y herramientas ultrasónicas o piezoeléctricas, los cuales utilizan la energía eléctrica para transformarla en mecánica, de este modo se obtienen frecuencias de ultrasonido o microvibraciones a una velocidad muy elevada, con los que se pueden hacer cortes limpios y limados en los huesos con una excelente precisión. De esta manera, se protegen más los tejidos blandos que hay en los alrededores.

¿Cuándo se puede hacer una rinoplastia con la técnica ultrasónica?

La rinoplastia ultrasónica es una técnica que se puede aplicar en todos los tipos de intervención quirúrgica para remodelar la estructura ósea de la nariz, por lo que sirve para reducir el dorso de la nariz, conocida como nariz con caballete o giba nasal.

Asimismo, se aplica cuando se hace necesario enderezar o hacer más estrecha la nariz, en donde se hace una osteotomía o corte del hueso. Del mismo modo, este método es usado en rinoplastias funcionales, cuando existen alteraciones internas a nivel óseo.

¿Cuáles son los beneficios de la rinoplastia ultrasónica?

Los motivos por los que los cirujanos plásticos prefieran tanto hoy esta técnica, son bastante amplios. Entre ellos, podemos mencionar los siguientes:

1. Los tejidos blandos que se encuentran alrededor del tejido óseo de la nariz, se encuentran completamente a salvo, debido a que no son dañados por los cortes o limaduras realizados con el ultrasonido

2. El sangrado y la aparición de hematomas, edemas y la inflamación postoperatoria, se presentan en mucha menor medida

3. Los tiempos de recuperación son mucho menores

4. Después de la operación, los pacientes tendrán menos molestias

5. Los instrumentos de ultrasonido permiten la remodelación de los huesos nasales sin tener que fracturarlo o romperlo

6. Los resultados de la intervención se ven más naturales y simétricos

7. Las posibilidades de necesitar retoques posteriores se reducen notablemente

Es importante comentar que la rinoplastia por ultrasonido, a pesar de ser menos traumática, no significa que durante el proceso no se requiera la realización de incisiones en piel o la eliminación del cartílago excedente, la aplicación de injertos y las suturas finales.

¿Qué se necesita para que los resultados sean 100% positivos?

Finalmente, debes saber que hay cuatro factores que determinarán el éxito total del procedimiento quirúrgico de la rinoplastia. Es necesaria una valoración muy minuciosa antes de la operación, en donde se puedan evaluar todas las características anatómicas del paciente.

La intervención y el cambio de la nariz deben realizarse de forma correcta en la operación, siempre por un médico especializado. Mantener y respetar los tiempos de inmovilización y realizar un correcto postoperatorio es esencial. El último factor a tener en cuenta no depende activamente ni del cirujano ni del paciente, sino de la evolución natural de los procesos biológicos del organismo del paciente.