Whatthegirl.com Lima Martes, 24 / Mar / 2020

Los Schnauzers en miniatura podrían ayudar a los humanos a tratar la retinitis pigmentaria

Tags: Mascotas Salud

La retinitis pigmentaria es una enfermedad que lleva a las personas a perder la visión, pero no a quedar ciegas por completo.

Un nuevo estudio canino ayudaría a tratar la retinitis pigmentaria en los humanos.
Un nuevo estudio canino ayudaría a tratar la retinitis pigmentaria en los humanos.

La retinitis pigmentaria es un desorden genético que afecta a la retina, alterando su capacidad de reaccionar a la luz. Esta enfermedad es hereditaria y lleva a la persona a perder poco a poco la visión. Primero afecta predominantemente a la visión nocturna y al campo periférico, sin embargo, en general, las personas que sufren de esta enfermedad, no quedan completamente ciegas.

Hasta el momento, ningún tratamiento ha sido eficaz para revertir los efectos de este mal, pero un estudio canino realizado por la Universidad de Helsinki en Finlandia, ha logrado describir una variante genética en la región reguladora de la retina, el cual podría ayudar a descubrir las fallas genéticas que poseen las personas con este mal.

El profesor Hanne Lohi, director del estudio, señala que “por ahora, los cambios en las regiones reguladoras de los genes como causas de enfermedad son relativamente poco conocidos. De hecho, nuestro estudio recientemente publicado ofrece, además de diagnósticos, un modelo valioso para comprender la biología de la retina y las enfermedades asociadas”.

Para ello, el profesor utilizó como base un estudio realizado en 1990 sobre las causas de la aparición de esta enfermedad en Schnauzers miniatura. Esta raza sufre de pérdida de visión progresiva el cual conlleva a una ceguera completa en el perro. Además, el investigador identificó a varios canes con el mismo pedigrí en el proceso de perdida de la vista, lo que indica que esta enfermedad es hereditaria.

Por su parte, María Kaukonen, veterinaria y autora principal del artículo e investigadora postdoctoral en la Universidad de Helsinki, señala que “comenzamos a recopilar datos de investigación comparando declaraciones de exámenes oculares, sospechando rápidamente que se produjo más de una forma de la enfermedad en la raza. Esta fue una observación central para el progreso del proyecto”.

Durante el estudio, se analizaron a dos grupos de perros de esta raza, con el cual pudieron demostrar que la enfermedad atacaba en diferentes momentos dependiendo del ejemplar. Tal es así, que en el primer grupo, los canes perdieron la visión a los 5 años de edad, mientras que en el grupo 2, esto tardó un poco más.

Además, a estos estudios oculares, se complementaron con tomografías de coherencia óptica (OCT), las cuales revelaron una destrucción completa de los fotorreceptores o células que responden a los estímulos de luz.

Sin embargo, a pesar de este gran avance en el descubrimiento del defecto genético que produce esta enfermedad, todavía faltan hallar la mutación que causa la ceguera.